¿Por qué es tan difícil establecer hábitos?

¿Les pasa que empiezan un hábito que, por X o Y razón, lo dejan de hacer? A mí me ha pasado en varias ocasiones, y de hecho hace poquito una amiga muy cercana me preguntó lo siguiente:

“Fer, ¡siento que me hace falta mucha disciplina! Nada más rompo o cambio un poquito mi rutina y ya me da flojera retomarla, ¿cómo le puedo hacer para no perder esa misma disciplina y motivación?”

Les confirmo que, no soy ninguna experta en establecimiento de hábitos todavía, justo ahora estoy estableciendo algunos dentro de mi estilo de vida, pero me parece que vale mucho la pena compartir lo que platicamos ese día, por si algunos de ustedes se encuentran en las mismas que nosotras…


Número 1: Hacernos responsables de nuestra rutina, de repente me llegaba el pensamiento de: “ay pues como hoy tuve junta de esto pues cambié la rutina, como me agendaron una entrevista para tal hora, pues ya moví todo, o como recibí la visita de Fulanita pues ya valió.”

¡Y realmente no hay pretexto! Puede pasar que en un día cambie tu rutina por algo fuera de nuestras manos y es completamente comprensible, pero cuando lo extiendes al resto de la semana, ya es por mera decisión tuya… Al ser dueños de nuestras vidas podemos establecer y organizar nuestros hábitos, en horarios determinados.


Número 2: Tener súper claro por qué lo estás haciendo. Ejemplo: “¿Por qué me quiero levantar temprano?” Y la respuesta es: “Ay pues porque todo el mundo lo está empezando a hacer, o porque leí por ahí que la gente exitosa lo hace…” Lo más probable es que no logres fijar ese hábito. Tiene que ser una razón más profunda y es muy personal, saber cuál es ese objetivo o meta que buscas alcanzar al establecer ese hábito en tu vida, qué cambios positivos te va a aportar. Ejemplo: “Me quiero levantar temprano para tener un tiempo solo para mí, quiero unos 30 minutitos extra para meditar o practicar yoga, porque las tardes prefiero dedicárselas a mi familia. Al hacer esta actividad mi estrés disminuirá, me ayudará a despejar mi mente a primera hora de la mañana, en lugar de estar preocupada por el trabajo desde que me levanto”. Y esto ese solo un ejemplo, tú decides el por qué lo estás haciendo.

Cada vez que estés a punto de romper esa rutina o posponer ese hábito, recuerda tu por qué y eso te ayudará a retomarlo.


Número 3. Entender cómo está conformado el ciclo de un hábito. Se pasa por las siguientes 3 partes:

· Detonador: Aquí se realiza una acción gracias a una señal externa o interna.

· Acción: Aquí hacemos lo que nos dicta el hábito (bueno o malo) como tal.

· Recompensa: Es cuando nuestro cerebro recibe lo que buscaba al realizar la acción.

¿A dónde quiero llegar con esto? Lo que pasa con la mayoría de los hábitos positivos como: alimentarse sanamente, hacer ejercicio, beber agua, entre otros; es que la recompensa la recibes a mediano o a largo plazo. En cambio, los hábitos negativos como fumar, comer comida chatarra, procrastinar, etc., se recibe una recompensa de manera inmediata, se completa el ciclo del hábito en ese momento. Es por eso que, en ocasiones, es tan difícil establecer un hábito. Y, por eso es tan importante saber el por qué, los beneficios y consecuencias positivas que buscamos obtener al realizar cada hábito.

Como dato curioso, una manera de empezar a establecer un hábito es hacer que el hábito sea fácil de seguir. ¿Y cómo se hace eso? Utilizando un hábito que YA EXISTE dentro de tu rutina, como


RECORDATORIO.

EJEMPLO: Después de lavarme los dientes (este será nuestro hábito de recordatorio), me pondré a hacer 30 min de ejercicio. (El ejercicio es el nuevo hábito que buscamos implementar en nuestra rutina diaria)

Otros ejemplos de hábitos de recordatorio podrían ser: Bañarse, hacerse de desayunar o aplicarse productos de skincare. DESPUÉS de hacer estas actividades que ya las tienes súper apegadas a tu rutina, comienzas a incluir el hábito que te encantaría empezar a aplicar. La clave es iniciar con hábitos pequeños y fáciles de realizar y poco a poco, podrás subir el nivel de dificultad y cantidad de hábitos.

Como conclusión, no es un tema de motivación, ya que puede que esa motivación solo esté presente de manera temporal. Es más bien un tema de consciencia y tener claros los objetivos que quieres lograr.

Esto es todo lo que sé hasta ahora sobre los hábitos, espero que te sean de gran utilidad. ¡Cuéntanos en nuestras redes sociales con cuáles te gustaría empezar!




Artículo escrito por Fernanda Arceo.


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